miércoles, 31 de agosto de 2016

CONSEJOS PARA AUMENTAR MASA MUSCULAR.




Seguramente has visto los letreros dentro del gym con reglas como: Dejar las pesas donde las conseguiste, limpiar el banco luego de haberlo usado, limita el uso de las máquinas para cardio, vístete de forma correcta, entre otras.
Desgraciadamente no hay reglas dentro del gimnasio para guiarte a ganar masa muscular, que es la razón por la cual estas en el gym. Eres libre de tomar tus propias decisiones en cuanto a entrenamiento y alimentación se trata y puede que termines obteniendo increíbles resultados o que suceda todo lo contrario. La diferencia básicamente será el conocimiento que tengas y como lo implementes en la práctica.
Para aumentar la probabilidad de que tengas éxito hemos decidido escribir 7 reglas que nunca debes romper cuando se trata de nutrición y entrenamiento. Aprende de ellas y síguelas, verás cómo lograrás un progreso significativo en cuanto al esfuerzo para lograr aumentar de masa muscular y de fuerza.

Consejo #1 – No te acomodes.
Es normal que quieras una rutina que se adapte a tu horario y este alineada con tus objetivos. Y es incluso probable que durante el primer mes de entrenamiento notes un cambio en tu cuerpo.
La adaptación es la clave para mantener esa ganancia que puedes ver durante el primer mes. Debes sobrecargar a tu cuerpo y retarlo con algo a lo que no está acostumbrado, y responderá volviéndose más grande y fuerte. Al inicio esos cambios son el resultado de adaptaciones neurológicas, es decir, que los músculos empiezan a aprender a actuar de forma más eficiente, pero luego de un tiempo, los cambios en las fibras musculares empiezan a ocurrir.
Pero aquí es donde muchos levantadores de pesos empiezan a perder el rumbo. El programa que te llevo a ese aumento muscular iniciar deja de funcionar, esto debido a que el cuerpo se adapta al estímulo que le habías colocado en un principio. El hecho es que necesitas incrementar las cargas para mantener el progreso. Eso, normalmente consiste en aumentar el peso a medida que te vas volviendo más fuerte, pero también puede significar manipular otras variables como las repeticiones, el descanso, el volumen, la selección de ejercicios y el orden, entrenar hasta el fallo y otras técnicas de entrenamiento.
Sobrecarga progresiva solo significa que debes retar a tu cuerpo de forma constante para que él se adapte a los nuevos niveles de rendimiento. Una vez que te empieces a sentir cómodo con un entrenamiento y dejes de empujarte a ti mismo más allá de tus limites entonces tu ganancia muscular empieza a desacelerar.


Consejo #2 – Nunca abandones los ejercicios complejos.

Como principiante aprendes una serie de ejercicios básicos que le permiten a tu cuerpo aprender ciertos patrones fundamentales. A medida que vas ganando más experiencia empiezas a introducir nuevos movimientos en tu rutina, distintos agarres, posiciones de los pies, diversos equipos, ángulos, todo esto en búsqueda de aumentar la masa muscular.
Mientras empieza a aumentar tu librería de ejercicios de un puñado a literalmente cientos de ejercicios y variaciones, donde cada uno puede ser bueno en cierta medida, sería un grave error pensar en no volver a esos movimientos básicos con los que empezaste.
Eso es porque los mejores ejercicios para aumentar de masa muscular están en esos movimientos básicos que aprendiste en tu primer año como, por ejemplo: press de banca, squats, peso muerto, remo, etc. Ellos deben ser la base de toda rutina. Inicia tus entrenamientos con ellos añadiendo un buen peso para comenzar como se debe la rutina.
Este tipo de movimientos recluta gran parte de la masa muscular, por lo que tiene un gran impacto a la respuesta hormonal. Estudios han demostrado que los ejercicios complejos aumentan los niveles de la hormona de crecimiento y la testosterona mucho más en comparación a otros ejercicios que reclutan menos masa muscular.



Consejo #3 – Nunca dejes por fuera ninguna variable.
Conocer los movimientos complejos y que los incluyas en tus rutinas es un buen comienzo, pero para optimizar tu entrenamiento para lograr la hipertrofia debes considerar otras variables:

Intensidad
La intensidad de entrenamiento no se trata de cuan duro estés entrenando, más bien se trata del peso que estas levantando en comparación al 1RM que puedes hacer para ese movimiento. Esta determinado que para crecer debes elegir un peso en el cual puedas realizar entre 6 y 12 series, alcanzando el fallo muscular entre ese rango.

Volumen
Los programas de múltiples sets han demostrado ser más efectivos que aquellos sencillos cuando se trata de aumentar masa muscular, sobre todo por su capacidad de elevar la producción de la hormona de crecimiento y la testosterona. Una rutina separada, donde puedas hacer más sets por cada uno de los músculos podría ser más beneficioso en términos de hipertrofia que seguir una rutina de cuerpo completo que te permita hacer menos sets para cada grupo muscular.
Entrenar hasta el fallo
Entrenar hasta el punto donde no puedas hacer ni una repetición más, tu solo, manteniendo la forma, se llama fallo muscular.
Periodos de descanso
Moderar los intervalos de descanso a solo 60-90 segundos entre cada set maximiza la hipertrofia muscular. Descansar mucho tiempo resulta ser contraproducente cuando se trata de ganar masa muscular.

Consejo #4 – Compromiso, disciplina y consistencia.
Alcanzar la meta de aumentar masa muscular requiere compromiso a largo plazo, disciplina y consistencia. No lo obtendrás de un día para otro. A esas personas que ves en fotos o vídeos mostrándote como hacer los ejercicios, les toma años de trabajo duro alcanzar ese nivel.
Vas a querer comprometerte a entrenar los 7 días de la semana. Forzarte a hacer más repeticiones. Incluso puede que te niegues a tomar vacaciones por miedo a perder los entrenamientos.
Podrías incluso considerar entrenar dos veces al día. O tal vez no quieras tomarte un tiempo de descanso cuando tu hombro no da más o tu codo te duele. Vas a querer hacer un ejercicio más al finalizar tu rutina para asegurarte que tu músculo ha sido entrenado de la forma correcta.
Pero todo esto puede ser contraproducente a largo plazo. Peligro de lesiones, el aumento de cortisol, disminución de la testosterona, y los signos de sobre entrenamiento, como la falta de sueño, agotamiento, y el estancamiento son una indicación de que necesitas bajar la intensidad al menos a corto plazo.
El sobre entrenamiento es bastante serio porque puede ocasionar una disminución de las hormonas como la testosterona, sin mencionar que no te sentirás nada bien.





Consejo #5 – No creas que lo sabes todo
¿Qué sucederá cuando finalmente aprendas todo lo que necesitas sobre nutrición y entrenamiento? Te conviertes básicamente en un troll de la web, mostrando los defectos físicos de otros y mostrándoles el camino correcto. Pero hasta que eso ocurra, debes practicar las ideas en tu cuerpo. Porque debido a la genética, edad, metabolismo, genero, y otros factores, las mismas técnicas o dietas no funcionan para todos por igual. Dos personas no responderán de la misma manera a un mismo plan de entrenamiento o de alimentación.
Por esta razón es que te doy un consejo, sea que obtengas un plan para ponerte en forma de un entrenador de tu gym u online, debes verlo con cierto escepticismo, pero uno saludable. Porque como dije anteriormente, lo que funciona de forma perfecta en una persona puede que no funcione en ti. En realidad, nunca sabrás que tan bueno es un consejo hasta que lo pruebes.
Mi recomendación es que leas, investigues y te nutras de información. Pero nunca des por sentado de que lo sabes todo ya que si lo haces será imposible para ti dar ese próximo paso que te lleve al desarrollo físico que tanto deseas.
Así que abre tu mente a nuevas formas de pensar, y las evalúas con criterio basado en tu circunstancia, y persigue aquellas que te pueden empujar en la dirección correcta: hacia tus objetivos.
Lo que todo esto significa es que siempre serás un estudiante en el mundo del entrenamiento.

Consejo #6 – Nunca pongas menos de 30 gramos de proteína en tu plato
¿Estás hambriento? ¿Qué tienes para almorzar? ¿Almuerzas como un levantador de pesas o como el típico americano? No dejes que tu apetito determine la calidad y la cantidad de lo que comes, mejor empieza a elegir proteínas magras la cantidad necesaria, solo entonces podrás ver cuál es la mejor forma de prepararla para que sea saludable y no te excedas en las calorías.
Aprender a alimentarte como todo un bodybuilder no llegará de forma natural, mucho menos en una cultura que consume el tipo de alimento erróneo y en porciones inmensas. Todo comienza con poner un mínimo de 30 gramos de proteína en tu plato para cada una de tus comidas, puede que sea un trozo de carne, pechuga de pollo, o atún. Necesitas aprender cómo se ven 30 gramos de proteína sea que te lo vayas a preparar tu solo o que estés ordenando de un menú.
Pero eso solo es el comienzo. Para asegurar que no estas poniendo muchas calorías de grasas en él tienes que cerciorarte de que tu fuente de proteína sea lo más limpia y magra posible y que no sea preparada con grasas adicionales.
Otro tercio de tu plato debe ser llenado con carbohidratos complejos, y el último tercio con vegetales, y de esta forma tendrás un buen comienzo para comer saludable como todo un bodybuilder.
También puedes incorporar una buena porción de proteínas con tus batidos después de entrenamiento. No solo te ayudarán a incrementar la síntesis de proteína muscular, sino que también puede reemplazar el glucógeno gastado y elevar los niveles de insulina y de la hormona de crecimiento.

Consejo #7 – Nunca dejes de buscar nuevas opciones
Hay bastantes maneras de asegurarte que entrenes al tope cada vez que vayas al gimnasio:
  • Busca un compañero de entrenamiento que se asegure de que no pierdas ninguno de tus entrenamientos, que completes todas tus repeticiones, y que te empuje un poco más allá de tus límites. Asegúrate de que esa persona comparta tus objetivos y horarios de entrenamiento, que tenga tú mismo nivel de fuerza y que este comprometido con el programa.
  • Incorpora suplementos a tu dieta. No necesitas tomarlos todos, pero muchos estudios apoyan el uso de la proteína whey, la creatina e incluso la cafeína, entre otros, e indican que pueden dar un empujón significante y sustancial en el rendimiento. Eso sí, debes saber elegirlos de acuerdo a los objetivos que te hayas propuesto.
  • Acostúmbrate a preparar tu comida de la semana en los fines de semana, luego solo deberás meterlos en la nevera y tomarlos cuando toquen. Invierte unas pocas horas en los fines de semana para que tengas todo preparado y puedas llevarte las comidas listas al trabajo o a la universidad todos los días.

Son esas pequeñas cosas, esos pequeños detalles los que te hacen tener mejores entrenamientos, que no te saltes tus comidas y que seas más eficiente en el gym. Incluye todas estas reglas en tu vida cotidiana y verás cómo conseguirás progreso mucho más fácil y rápido que los demás.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Hablemos de proteína, sus tipos y beneficios.


Es o no verdad que la proteína engorda.

Si bien es cierto que las proteínas en polvo son utilizadas para el aumento de masa muscular o el desarrollo de tejidos musculares, no implica que la persona vaya a engordar. No hay resultados precisos de que las proteínas se conviertan en grasas.


Aclaramos esta duda porque el hecho de hacer crecer los músculos no significa obtener peso o barriga. Además, los beneficios de las proteínas son muchísimos más y más adelante detallamos cómo funcionan las proteínas y sus aminoácidos en el organismo para entender que sus efectos NO engordan.

Las proteínas y la pérdida de peso.

Es otra interrogante bastante común. 1 gramo de proteína contiene 4 calorías y cuando usted sigue una dieta seguramente esta debe ser «balanceada» es decir, rica en todos los grupos de alimentos, sin eliminar ninguno, sino consumiendo pocas calorías, las suficientes de acuerdo a su peso. Entonces, las proteínas no es que ayudan a adelgazar, pero si usted consume alimentos vegetales ricos en proteínas lo que significa sanos en grasas, probablemente usted baje unos cuantos kilos.

La proteína tiene que estar en toda alimentación saludable y balanceada, lo importante es saber elegir las fuentes adecuadas para que te puedan ayudar con tu pérdida de peso. Ellas pueden ayudarte a disminuir la ingesta total de calorías ya que reducen el apetito.

El acto en sí de digerir proteínas quema más calorías que lo que pudieras estar quemando al consumir grasas o carbohidratos.

Las proteínas en polvo.

Son un suplemento muy utilizado por deportistas y personas fitness que complementan sus platos con batidos de proteínas; para obtener masa muscular, mantener el peso, subir las energías porque los suplementos aportan las proteínas que tu cuerpo necesita ya que con ellas reparas los músculos y éstos tendrán menos grasa y más masa muscular limpia.

Las proteínas aportan aminoácidos esenciales que los alimentos vegetales o animales contienen, pero en menor cantidad o que se degradan al ser cocidos. El objetivo de ellas es proteger y construir los músculos al igual que favorecer las creaciones de otras proteínas que el cuerpo por sí solo no puede.
Repetimos, el hecho de fortalecer los músculos no significa ganar peso graso, sino mantenerte sano y definido si te ejercitas de forma regular.

Los aminoácidos que se absorben a través de la proteína, una vez descompuestos por el estómago, se almacenan en el hígado para ajustar el metabolismo. Por ello decíamos al principio que hay otros beneficios, como este, para la salud.

El exceso de proteínas tampoco implica un aumento de peso. Como dice el dicho «todo en exceso es malo», aplica para esto también pero no se refiere en aumento de grasas. En el caso de las proteínas se han realizado estudios que han dado resultados muy variados, uno de ellos sugiere que ese exceso se convierte en glucosa. Así que los más correcto sería, seguir el dicho: no consumir en exceso.

Por último, pero no menos importante, existen tres tipos de proteínas en polvo y ninguna de ellas te harán engordar, sólo debes saber cuál consumir de acuerdo a lo que quieres lograr para lo cual es ideal contactar con tu médico, nutricionista o entrenador especializado. Estas son:

– Concentradas: de digestión lento y menos procesadas químicamente.
– Aisladas: tienen más filtraciones o procesos químicos, se digiera más rápido y contiene menos grasa y carbohidratos.
– Hidrolizada: funcionan como pre digestión, son proteínas más refinadas.

Fuentes naturales de proteínas.

No es necesario que compres una proteína en polvo para obtener sus beneficios. Recuerda que ella se encuentra en los alimentos por lo tanto tu primera opción debe ser ellos para proveer a tu organismo de los aminoácidos que necesitan tus músculos para crecer.

La mejor forma de incluirlos en tu dieta es a través de alimentos que no excedan en calorías o en grasa y nos proporcionen una buena cantidad de proteínas. Entre esos alimentos están: Los frijoles, las lentejas, las arvejas, el pollo, Carne magra, mariscos, queso, leche descremada, yogurt, entre otros.

Debes tener cuidado y consumir con moderación alimentos como las nueces, las semillas o algunos pescados que sin duda son altos en proteínas, pero también en calorías.

¿La proteína engorda? Conclusión.


NO. Debes consumirla como cualquier otro grupo alimenticio: de forma moderada. Todo va a depender de los objetivos que quieras lograr, pero en general las proteínas que necesita tu cuerpo puedes obtenerlas a través de una alimentación saludable y balanceada.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Ectomorfos: Alimentación, suplementos y entrenamiento para aumentar músculo.


En este artículo conocerás las reglas para el entrenamiento, alimentación y suplementación para aumentar masa muscular para aquellos que tienen contextura corporal delgada (ectomorfos).

Ventajas de ser ectomorfos.
Las mayorías de los actores de televisión, modelos profesionales son somatotipo ectoformo. Gracias a que les es difícil ganar peso, ayuda a que en los entrenamientos se acumule solo masa muscular y no grasa. Hacer un cuerpo atlético es un objetivo fácil para un ectomorfo.
Los ejercicios básicos trabajan los grupos de músculos principales si son ejecutados con gran peso y con 5-7 repeticiones, esto obliga al organismo a producir testosterona y otras hormonas, las cuales son fundamentales para el crecimiento muscular.

Como entrenar.
Los ejercicios que realices deben de ser ejercicios básicos como son: sentadilla con barra, press de banca, curl de pie, etc.
Cuando realizas ejercicios básicos trabajas los grupos musculares principales realizando 5 a 7 repeticiones con suficiente peso obligas al organismo a producir testosterona y diversas hormonas, las cuales son fundamentales para el aumento de masa muscular.



Que debes comer.
A muchos ectomorfos no les gusta estar tan delgados e intentan ganar peso, pero por sus características les es muy difícil, una solución es comer cada dos horas. Comer cada dos horas hace que se tengan nutrientes exógenos a las reservas, algo que impide el “autocanibalismo”.
Los ectoformos no ocupan estar contabilizando las calorías que están ingiriendo, normalmente ocupas comer de más para poder ganar músculo. Con esto no quiere decir que no debes cuidar tu alimentación, al contrario, recuerda alimentarte correctamente, te recomiendo el arroz integral para acompañar tus comidas.
Para construir músculo la cantidad de proteína que debes de tomar durante el día es de 1,5 a 2,5 gramos por kilo de peso corporal. Si consumes menos de esta cantidad tus músculos no tendrán la materia prima que ocupan para crecer.

Que suplementos tomar.


Para aumentar músculo no es obligatorio tomar suplementos, pero estos te pueden ayudar para tener una buena alimentación balanceada.
Se recomienda para los somato tipo ectoformo, tomar proteínas con carbohidratos por la mañana y después de entrenar, aminoácidos BCAA durante su entrenamiento. Además, puedes consumir creatina la cual te ayudara a dar más volumen y energía a tu cuerpo.

Errores que debes evitar.


Los ectomorfos deben de olvidarse de hacer cardio no ocupas eliminar grasa, solo ocupas crear músculo, y entre más músculo menos grasa.
Tampoco debes hacer entrenamientos largos, debes realizar una rutina que dure entre 45 a 60 minutos como máximo cargando suficiente peso (Entrenamientos de fuerza) solo tres o cuatro veces por semana. Si un ectomorfo entrena muy a menudo no tendrá tiempo para descansar el músculo y no podrá crecer, para crecer ocupas descansar.

Ya que como hemos mencionado antes los ectomorfos no son capaces de acumular el glucógeno que es necesario para llevar entrenamientos de fuerza y tener una rápida recuperación post-entreno.



miércoles, 27 de julio de 2016

ABDOMINALES DEFINIDOS




Sin duda es uno de los objetivos más complicados de conseguir en el gimnasio. Marcar los abdominales no es tarea fácil y la culpa la tiene la grasa, que siempre está delante y que cuesta mucho quitar. Además de que tener unos buenos abdominales es complicado, la grasa abdominal es el principal problema.

Por genética, la parte abdominal es a donde a la mayor parte de la gente se le acumulan los depósitos de grasa, sobre todo a los hombres, por eso es tan difícil marcar los abdominales. Quitar esos depósitos de grasa sólo es posible con trabajo aeróbico y mucho tesón. Incluso gente que podemos considerar delgada tienen complicado marcar totalmente los abdominales porque siempre hay algo de grasa por medio.

Otros por suerte y gracias a su genética tienen la parte abdominal más despejada, pero por lo general casi todos tenemos ese problema, sobre todo en la parte baja de los abdominales, que es donde más grasa se acumula. Tampoco hay que obsesionarse y estar todo el día enfocando la rutina a este grupo muscular, seguro que hay otros en los que tenemos más facilidad en definir.


Cuando ya se pone más interés en definir, la dieta es otro aspecto a tomar en cuenta, ya que el trabajo aeróbico junto con una dieta baja o digamos “justa” en grasa también ayuda a reducir ese flotador que no deja ver las abdominales.

Al igual que a las mujeres se les suele acumular la grasa en la zona de las cartucheras, a nosotros nos ha tocado en el abdomen y es algo contra lo que no podemos luchar, solamente hay que tonificar, hacer aeróbico y cuidar la dieta. Y por supuesto tener mucha paciencia, sobre todo si empezamos de cero.


CONSEJOS

Lucir unos abdominales bonitos y definidos es lo que queremos la mayoría de los que asistimos al gimnasio, y más en estos meses de playa y sol en los que los vamos a mostrar. Muchas veces el ejercicio no basta, ya que la dieta es fundamental para conseguir un abdomen marcado y libre de esa pequeña capa de grasa que los recubre.

A muchos de nosotros no se nos marca del todo la conocida como ‘tableta de chocolate’ debido a que tenemos una pequeña capa de grasa localiza en esta parte del cuerpo. Muchas veces no se trata solamente de grasa, sino que es líquido lo que impide que se vean nuestros abdominales. En estos casos el ejercicio pasa a un segundo plano y tenemos que echar mano de otros remedios que pasan por la alimentación.

Si queremos conseguir unos abdominales marcados es importante que cambiemos nuestros hábitos. Todos tenemos estos músculos, y a todos se nos pueden marcar si eliminamos la grasa que los recubre. De nada sirve matarnos a hacer abdominales si no seguimos una serie de consejos. Antes de nada, debemos desterrar las grasas saturadas de nuestra dieta. Los alimentos ricos en grasa como las carnes grasas, los fritos, los dulces, la bollería industria. serán aliados para acabar recubriendo nuestros músculos y no dejar que se vean.

La retención de líquidos es también la causa de que en muchos casos no se vean los abdominales, para evitar que esto suceda es recomendable eliminar la sal de nuestra dieta. Además, podemos ayudarnos con alimentos diuréticos que faciliten la eliminación de los líquidos. Entre los diuréticos que podemos destacar están la piña, la alcachofa, el melón, la sandía. También podemos echar mano de la ayuda de infusiones como el té que nos ayudarán a eliminar la retención de líquidos en el organismo.

Pero para conseguir que el resultado sea mejor y los abdominales se noten aún más es recomendable realizar ejercicio aeróbico justo después de los entrenamientos con pesas. Este es el mejor momento, ya que, tras haber sometido a nuestro cuerpo al desgaste de la actividad deportiva, y una vez hayamos consumido el glucógeno con las pesas, el cuerpo echará mano de las reservas de grasa de organismo para conseguir la energía necesaria para hacer frente al ejercicio aeróbico.


Es necesario que nos pongamos manos a la obra y nos concienciemos que los abdominales pueden salir a la luz siempre y cuando adaptemos nuestros hábitos cotidianos para conseguir nuestros objetivos.

miércoles, 20 de julio de 2016

CAUSAS Y TRATAMIENTO DE LOS TA.




Causas.
No se conocen con exactitud las causas exactas de estos trastornos. A través de estudios se ha demostrado que las niñas con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) tienen una mayor probabilidad de contraer un trastorno alimenticio que los no afectados por el trastorno.
Las mujeres con trastorno de estrés postraumático, sobre todo relacionado a un trauma sexual, son más propensos a desarrollar anorexia nerviosa.
Un estudio mostró que las niñas adoptadas son más propensas a desarrollar la bulimia nerviosa. La presión ejercida por la sociedad y la idealización mediática de cuerpos estilizados son también un factor significativo. La genética puede también ser una razón para padecer el trastorno.
Si bien el tratamiento adecuado puede ser muy eficaz, para muchos de los tipos específicos de trastornos de la alimentación, las consecuencias de estos trastornos suelen ser graves, ya sea por los efectos directos sobre los hábitos alimenticios o de comorbilidad como el pensamiento suicida.
Los trastornos alimenticios son condiciones complejas que se derivan de una combinación tanto del comportamiento como de factores biológicos, emocionales, factores psicológicos, interpersonales y sociales. Los científicos e investigadores están todavía aprendiendo sobre las causas subyacentes de estas perturbaciones en un terreno emocional y físico.
Las personas con estos trastornos suelen utilizar los alimentos y el control de los mismos para tratar de compensar sentimientos y emociones que llegan a abrumarles. Para algunos, dietas, atracones y purgas pueden representar una manera de hacer frente a emociones dolorosas y para sentir que controlan su propia vida, pero que en realidad afectan y dañan su bienestar físico, emocional, salud, autoestima y el sentido de competencia y control.

Los factores pueden incluir:

Psicológicos:
Baja autoestima
Sentimientos de desajuste o falta de control
Depresión, ansiedad, ira, soledad

Interpersonales:
Problemas de familia y relaciones personales
Dificultad para expresar emociones y sentimientos
Historial de abusos o haber sido ridiculizado por su tamaño o peso

Sociales:

Las presiones culturales que dan un valor añadido al hecho de estar delgado
Los cánones de belleza tanto para mujeres como para hombres en cuanto a pesos y formas específicas del cuerpo

Biológicos:
Se sigue investigando sobre las posibles causas bioquímicas o biológicas de los trastornos alimentarios y también ciertos productos químicos en el cerebro que controlan el hambre y la digestión que se cree presentan un desequilibrio.

Genéticos:
Algunos estudios evidencian una predisposición genética

Epigenéticos: 
Son medios por los cuales los efectos ambientales alteran la expresión genética a través de métodos tales como la metilación del ADN, de forma independiente sin alterar la secuencia del ADN subyacente.
Pueden ser hereditarios, pero pueden presentarse en el transcurso de una vida y son potencialmente reversibles. Se recomienda el tratamiento profesional.

Bioquímicos:
La conducta alimentaria es un proceso complejo controlado por el sistema neuroendocrino de los cuales el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal es un componente importante.
El desequilibrio de dicho eje se asocia con trastornos de la alimentación, tales como irregularidades en la fabricación, cantidad o transmisión de ciertos neurotransmisores, hormonas o neuropéptidos y aminoácidos.

Serotonina: 
Neurotransmisor implicado en la depresión. También tiene un efecto inhibitorio sobre la conducta alimentaria.

Norepinefrina: 
Es a la vez un neurotransmisor y una hormona.

Dopamina: 
Además de ser un precursor de la norepinefrina y epinefrina también es un neurotransmisor que regula la propiedad gratificante de los alimentos.

Leptina y grelina: 
La leptina es una hormona producida principalmente por las células de grasa en el organismo que tiene un efecto inhibitorio sobre el apetito al inducir una sensación de saciedad. La grelina es una hormona inductora del apetito producido en el estómago y la porción superior del intestino delgado. Los niveles circulantes de las hormonas son un factor importante en el control del peso. Aunque a menudo se asocia con la obesidad, ambas hormonas y sus respectivos efectos han sido implicados en la fisiopatología de la anorexia nerviosa y bulimia nerviosa.

Sistema inmune: 
Los estudios han demostrado que la mayoría de los pacientes con anorexia y bulimia nerviosa tienen niveles elevados de autoanticuerpos que afectan a las hormonas y neuropéptidos que regulan el control del apetito y la respuesta al estrés. Puede haber pues una correlación directa entre los niveles de autoanticuerpos asociados y rasgos psicológicos.

 Infección: p.a.n.d.a.s: Es la abreviatura de (trastornos neuropsiquiátricos pediátricos autoinmunes) asociados con infecciones estreptocócicas. Los niños con el trastorno presentan un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y / o trastornos de tics y en el que los síntomas empeoran después de las infecciones, tales como” faringitis estreptocócica “y la “escarlatina.”  Existe la posibilidad de que sean un factor desencadenante en el desarrollo de la anorexia nerviosa en algunos casos.

Lesiones: 
Algunos estudios han demostrado que las lesiones del lóbulo frontal derecho y el lóbulo temporal pueden estar relacionados con los síntomas patológicos de un trastorno de la alimentación

Tumores: Tumores en diversas regiones del cerebro se han visto implicados en el desarrollo de alteraciones en los patrones de alimentación.

Calcificación cerebral: 
Algunas investigaciones resaltan la posibilidad de que la calcificación del tálamo derecho puede contribuir al desarrollo de la anorexia nerviosa.

Complicaciones obstétricas: 
Se han hecho estudios que demuestran que el tabaquismo materno y complicaciones obstétricas como la anemia materna, pueden dar lugar a partos prematuros (32 semanas).

Este hecho puede originar problemas cardiacos neonatales, preeclampsia, infarto de placenta y acephalhematoma. La corteza prefrontal del feto y el recién nacido es muy susceptible a daños como resultado de la falta de oxígeno que se ha demostrado contribuyen a la disfunción ejecutiva, el TDAH y puede afectar a los rasgos de personalidad asociados como los trastornos alimenticios y trastornos comórbidos como la impulsividad, la rigidez mental y la obsesión.

Tratamiento.
Una nutrición adecuada, reduciendo el exceso de ejercicio y evitar conductas de purga son las bases del tratamiento. Las formas específicas de psicoterapia, terapia de conversación y la medicación son efectivas para muchos trastornos de la alimentación. Sin embargo, en casos más crónicos, los tratamientos específicos aún no han sido suficientemente identificados. Los planes de tratamiento a menudo se adaptan a las necesidades individuales y puede incluir una o más de los siguientes:

– Terapia individual, grupo y / o psicoterapia familiar
– Atención médica y seguimiento
– Asesoramiento sobre nutrición
Algunos pacientes también pueden necesitar ser hospitalizados para el tratamiento de los problemas causados por una desnutrición considerable o para asegurarse de que come lo suficiente, si su peso es muy bajo.
Para la anorexia nerviosa: Consiste en tres fases
– Restauración el peso saludable al paciente
– Tratamiento de los problemas psicológicos relacionados con el trastorno de la alimentación
– Reducir o eliminar las conductas o pensamientos que conducen a la insuficiente ingestión de comida y a la prevención de recaídas.

Algunas investigaciones sugieren que el uso de medicamentos, como antidepresivos, antipsicóticos o estabilizadores del ánimo, puede ser moderadamente eficaces. Por supuesto, quizá ayuden a resolver el estado de ánimo y de ansiedad que a menudo se presentan junto con la anorexia nerviosa. No está claro si los antidepresivos pueden evitar que algunos pacientes restablecidos recaigan. Aunque los estudios todavía están en curso. Sin embargo, ningún medicamento ha demostrado ser eficaz para ayudar a ganar peso a alguien para llegar a un nivel normal.
Las diferentes formas de psicoterapia, incluyendo las individuales, de grupo o familiares, pueden ayudar a abordar las razones psicológicas de la enfermedad.
Otras investigaciones han encontrado que un enfoque combinado de atención médica y psicoterapia de apoyo diseñado específicamente para pacientes es más eficaz que la psicoterapia individualizadaza. La eficacia pues de un tratamiento dependerá de la persona y su situación.
La exploración de nuevos tratamientos y métodos de prevención está demostrando ser algo prometedor. Un estudio sugiere que un programa de prevención puede impedir que algunas mujeres en riesgo desarrollen el trastorno.

Para la bulimia nerviosa: 
Al igual que con la anorexia nerviosa, el tratamiento para la bulimia a menudo implica una combinación de opciones y depende de las necesidades del individuo. Para reducir o eliminar los “atracones” y posteriores purgas, el paciente puede someterse al consejo de un terapeuta nutricional y psicoterapia (terapia cognitiva-conductual). Dicha terapia ayuda a una persona a concentrarse en sus problemas actuales y cómo resolverlos. El terapeuta ayuda al paciente a identificar los patrones de pensamiento distorsionados o inútiles, reconocer y cambiar las creencias erróneas, relacionarse con otros de manera más positiva y cambiar las conductas en consecuencia.
La terapia puede ser individual o en grupos de ayudas. Algunos antidepresivos, como la fluoxetina, pueden ayudar a los pacientes que también sufren de depresión o ansiedad. La fluoxetina también ayuda a reducir los “atracones” y las purgas, reducir la probabilidad de recaída y mejorar las actitudes alimenticias.

Trastorno por “atracones”: 
Las opciones de tratamiento para este trastorno son similares a los utilizados para tratar la bulimia nerviosa. La psicoterapia, en especial la cognitiva-conductual que se ajusta a las necesidades de la persona, ha demostrado ser efectiva. Una vez más, este tipo de terapia se puede ofrecer a un individuo o en grupos.

Advertencias sobre los antidepresivos
Los antidepresivos son seguros y últimamente han adquirido una popularidad considerable, pero algunos estudios han sugerido que pueden tener efectos no deseados en algunas personas, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes. La advertencia de los científicos en estos casos y para todas las edades es que los pacientes que toman antidepresivos deben ser observados de cerca, especialmente durante las primeras semanas de tratamiento. Los posibles efectos secundarios empeoran la depresión con posibles pensamientos o conductas suicidas, por lo que debe tenerse en cuenta cualquier cambio inusual en el comportamiento, como dificultad para dormir, agitación o evitar situaciones sociales normales.

La psicoterapia ayuda a las personas con trastornos de la alimentación a comprender los pensamientos, emociones y comportamientos que desencadenan estos trastornos. Además, algunos medicamentos también han demostrado ser eficaces para ayudar en el proceso de tratamiento. Debido a los graves problemas físicos causados por estas enfermedades, es importante que cualquier plan de tratamiento para una persona con anorexia nerviosa, bulimia nerviosa o trastorno por atracón busque atención médica, así como el consejo de un profesional en nutrición.



martes, 12 de julio de 2016

TRASTORNOS ALIMENTICIOS Parte 2

CUALES SON LOS TA.
Anorexia.
Las personas que padecen anorexia y bulimia son, a menudo, demasiado perfeccionistas, con baja autoestima y excesivamente críticas consigo mismo y sus cuerpos, así como sentir emociones y actitudes extremas. Es corriente que dichas personas se encuentren en exceso obesas, aunque estén al límite de la inanición o desnutrición con graves repercusiones para su salud.
El miedo a ganar peso está siempre presente y en las etapas iniciales es común la negación su problema. En la mayoría de los casos, estos trastornos suelen ir acompañados de otros problemas psiquiátricos como la ansiedad, pánico, trastorno obsesivo-compulsivo y el consumo de alcohol o drogas.
Existen estudios que evidencian una posible herencia, aunque pueden darse también en personas que no presentan antecedentes familiares. Lo cierto es que, sin un adecuado tratamiento, estas personas pueden sufrir problemas derivados de la desnutrición llegando a afectar al corazón y otras enfermedades graves. Con una adecuada atención, puede volver a disfrutar de unos hábitos alimenticios normales y recuperar su salud tanto emocional como psicológica.
Los síntomas incluyen:
– Rechazo a mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo estándar para la estatura, constitución física, edad y nivel de actividad
– Miedo intenso a ganar peso
-Sensación de estar “gordo” o con sobrepeso a pesar de una pérdida de peso considerable
– Pérdida de menstruación
– Negación a comer o incluso provocarse el vómito o tomar laxantes
Originando:
– Osteopenia u osteoporosis (adelgazamiento de los huesos) por pérdida de calcio
– Fragilidad de cabello y uñas
– Tono amarillento de la piel
– Anemia y problemas musculares, incluyendo el músculo del corazón
– Estreñimiento severo
– Caída de la presión arterial, respiración lenta y pulso, experimentando frío constante
– Depresión y decaimiento
– Infertilidad



La anorexia nerviosa afecta aproximadamente a una de cada 100 niñas y mujeres jóvenes y se diagnostica cuando el paciente pesa un 15% menos de su peso normal o saludable.

Bulimia.
Se caracteriza por episodios frecuentes y recurrentes de comidas copiosas durante las cuales se experimenta falta de sentimiento de control. Estos “atracones” son generalmente seguidos por comportamientos de compensación como vómitos inducidos o excesivo uso de laxantes y/o diuréticos, así como toma de medicamentos para adelgazar, excesivo ejercicio o ayunos.
Al contrario de la anorexia nerviosa, las personas que padecen bulimia mantienen un peso saludable o normal e incluso puede ser que presenten un ligero sobrepeso. A menudo sienten miedo a ganar peso y un intenso desagrado, vergüenza e infelicidad con respecto a su cuerpo. El ciclo de comidas copiosas y purgas pueden sucederse en un periodo semanal o, incluso, diario.

Los pacientes con bulimia nerviosa compulsiva comen con frecuencia y una cantidad asombrosa de alimentos que traga sin casi ni siquiera masticar en un corto período de tiempo, consumiendo calorías con alto contenido en azúcares, carbohidratos y grasas. Sus “atracones” suelen terminar sólo cuando son interrumpidos por otra persona, se quedan dormidos o experimentan un intenso dolor de estómago debido a que éste incrementa en exceso su capacidad normal. Durante estos episodios, el paciente se siente fuera de control y el temor a un aumento de peso les hace decidir el uso de laxantes o producirse el vómito. Este ciclo, generalmente, se repite al menos varias veces a la semana o, en casos graves, varias veces al día.
Es difícil saber cuándo un familiar o amigo padece bulimia nerviosa ya que los afectados casi siempre lo llevan en secreto y a no ser que adelgacen de forma drástica, su problema suele pasar desapercibido por las personas más cercanas.
Entre otros, los síntomas incluyen:
– Garganta inflamada y adolorida por los constantes vómitos
–  Inflamación de las glándulas salivares
– Desgaste del esmalte de los dientes
– Dientes sensibles como resultado de la exposición al ácido del estómago
– Reflujo y otros problemas estomacales
– Irritación intestinal debido al abuso de laxantes
– Deshidratación severa
– Desequilibrio de electrolitos (niveles de sodio, calcio, potasio y otros minerales).
Para ser diagnosticado de bulimia nerviosa, la persona debe presentar una periodicidad en la ingesta de alimentos abundantes, seguidas de purgas, de al menos dos veces por semana, durante un par de meses.
Por supuesto, no tienen nada que ver con las típicas comilonas en una fiesta o en un evento que se presta a ello y luego decidir ir al gimnasio al día siguiente y hacerse el propósito de comer menos y más sano.
Las personas con bulimia consumen una gran cantidad de alimentos (a menudo comida “basura”). En ocasiones, pueden comer alimentos no cocinados o congelados o, incluso, recuperar comida ya desechada. Experimentan falta de control para parar de comer y sólo pueden hacerlo una vez están demasiado llenos. La mayoría de las personas con bulimia se purgan a través de vómito inducido, pero también usan laxantes o hacen ejercicio excesivo.
Aunque la anorexia y la bulimia son muy similares, las personas con anorexia suelen ser muy delgadas y de bajo peso, mientras que las personas con bulimia pueden tener un peso normal o, incluso, un ligero exceso de peso.

Comedor compulsivo.
En la actualidad, el trastorno se encuentra bajo investigación y los criterios aún no están del todo definidos. Las personas que lo sufren pierden el control sobre su alimentación y pasan por episodios incontrolables en los que consumen grandes cantidades de comida en un breve espacio de tiempo.
A diferencia de las personas con bulimia nerviosa, no experimentan conductas compensatorias. Es decir, no tratan de eliminar la comida mediante vómitos inducidos, ayunos o abuso de laxantes. Los atracones son crónicos y pueden derivar en graves complicaciones de salud como: obesidad severa, diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
También experimentan culpa, vergüenza y angustia acerca de sus irrefrenables comilonas, lo que puede conducir a más atracones.

Otros trastornos alimenticios.
Aunque es común hablar de anorexia y bulimia, por el impacto personal, familiar y mediático de estos trastornos; existen otros problemas relacionados con la conducta alimentaria que pueden también generar graves problemas físicos y psicológicos.



Diabulimia.
Consiste en una reducción intencionada de las dosis de insulina, en los diabéticos, con el fin de bajar de peso de manera intencionada. La insulina es la hormona que regula el metabolismo de los distintos nutrientes, en particular el de los hidratos de carbono o azúcares.
Este nuevo trastorno conocido como “diabulimia” se fundamenta en seguir la disciplina alimentaria y, sobre todo, el control de la insulina que debe llevar el diabético, para perder peso, ya que uno de los signos comunes que preceden al diagnóstico de la diabetes tipo 1 es la pérdida de peso a causa del desequilibrio hormonal que padecen. Al carecer el organismo de la suficiente insulina no puede aprovechar todos los azúcares; por consiguiente, el aporte energético es menor y de ahí la pérdida de peso.
Aunque el término “diabulimia” puede parecer que comparte las conductas de una bulimia nerviosa (comer en abundancia para después purgarse y compensar así el exceso de calorías ingeridas), los signos de identidad son totalmente distintos.

Drunkorexia.
 
Seguir una dieta de adelgazamiento supone considerar todos aquellos alimentos que, por su elevada carga energética, deben ser limitados para no exceder de las calorías adecuadas. Los dulces, galletas, patatas fritas, etc. están más o menos prohibidos, pero existen también bebidas azucaradas y con alcohol.
Debe tenerse en cuenta que un gramo de alcohol o etanol aporta aproximadamente 7 kilocalorías. Con ayuda de una fórmula sencilla para determinar los gramos de alcohol exactos de cada bebida y de unas tablas de composición de alimentos, se pueden estimar las calorías derivadas del consumo de distintas bebidas. Por ejemplo: una lata de cerveza (330 ml) supone para el organismo un aporte de alrededor de 110 calorías; un vaso de vino (125 ml), unas 80 calorías y un combinado supera las 200 calorías.
La tendencia a dejar de comer durante horas o apenas comer durante el día para compensar las calorías ingeridas con las bebidas se está extendiendo entre la gente joven.


Geofagia.
Es el trastorno de Pica más estudiado y consiste en la apetencia por comer tierra. No se conoce el origen de este deseo, aunque algunos estudios lo han relacionado con personas que padecen retraso mental, niños y mujeres embarazadas. La razón principal podría ser la falta o deficiente asimilación de minerales como el hierro, el zinc o la sensación de saciedad que produce en dietas para reducir peso.

Hiperfagia.
Se trata de un aumento considerable de la sensación de tener apetito con la consiguiente ingesta descontrolada de alimentos, aunque no presente una razón aparente. Este deseo suele aparecer aún después de haber comido normalmente.

Ortorexia nerviosa
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Se caracteriza por una obsesión por la comida “sana” y la dieta, llegando a interferir en la vida cotidiana de la persona, eliminándose de la dieta todos los productos que no sean naturales y sanos como: carnes, grasas, alimentos procesados o preparados, comida rápida, etc. Retirar algunos productos de la dieta suele ocasionar problemas en el organismo al no recibir todos los nutrientes que necesita. Por ejemplo, prescindir de los lácteos puede conducir a una deficiencia de calcio, necesario para los huesos, músculos y sistema nervioso. En cuanto a la carne priva al organismo de una fuente importante de proteínas y hierro cuya falta facilita la anemia, con la consiguiente falta de energía, problemas respiratorios y baja concentración.
Por supuesto, se conocen las características de diferentes adicciones como el alcohol, drogas, sexo, incluso a ir de compras, pero la ortorexia es otro tipo de adicción que se presenta por diferentes causas como el estrés o la depresión y a la que debería prestársele mucha atención. Además de la estricta dieta se combina con rutinas o tablas excesivas de ejercicio, lo que debilita aún más.


Pagofagia
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Es el nombre que recibe el trastorno y consiste en unos deseos irrefrenables de comer hielo. Puede deberse a diversas causas, por síndrome de pica, alteraciones neurológicas y/o mentales o, sencillamente, por placer.
Es conveniente descartar otro tipo de enfermedades como: erosión esofágica, (reflujo, vómitos repetidos, bulimia, etc). Comer hielo disminuye el dolor estomacal.

Permarexia.
Nuevo desorden alimenticio que todavía no se encuentra catalogado como patología o enfermedad y que suele darse con mayor incidencia entre la población femenina.
Este desarreglo recoge ciertas particularidades, una mujer que sufre permarexia realiza un régimen continuado de adelgazamiento, pero no deja de comer ni tampoco se provoca el vómito. Sin embargo, su pensamiento se centra en lo que está comiendo llegando a límites extremos.
Por lo general, suelen acompañar su alimentación con suplementos vitamínicos. También, suelen utilizar diversos productos diuréticos y con fibra. Las permaréxicas creen ser especialistas en nutrición considerando que realizan lo más adecuado para su organismo.
Uno de los peligros a los que se enfrentan es que pueden abandonar su dieta repentinamente con la rápida recuperación de los kilos perdidos. A ello debemos añadir el continuo estado obsesivo asociado a nerviosismo, estrés, etc.

Pica o Alotriofagia
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Se caracteriza por un deseo compulsivo de comer, masticar o lamer artículos no alimenticios o con carencia de elementos nutritivos. Estos pueden incluir: tiza, papel, yeso, pintura, bicarbonato de sodio, almidón, pegamento, moho, hielo, granos de café, cigarrillos, cenizas e, incluso, heces de animales. Estas personas son incapaces de distinguir los alimentos de los que no lo son.
Para poder diagnosticar el trastorno de pica, es necesario que esta conducta se prolongue durante un mes como mínimo. Se suele dar más en niños de edades comprendidas entre uno a seis años, aunque también puede aparecer en franjas de edades más adultas.
Este tipo de trastorno está estrechamente relacionado con la presencia de altos niveles de desnutrición, anemia o desordenes obsesivo-compulsivos que, por supuesto, pueden llevar a posibles problemas de salud (intoxicaciones).

Polifagia
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Aumento anormal de la necesidad de comer debido a ciertos trastornos psicológicos o a alteraciones hormonales. Entre las patologías desencadenantes de este trastorno encontramos: bulimia, hipertiroidismo, hipoglucemia, ingesta de algunos relajantes musculares, así como el síndrome premenstrual y otros. También es una de los principales síntomas de la diabetes mellitus.

Potomanía.
Se clasifica dentro de los trastornos alimenticios de tipo cualitativo, en la subcategoría de exceso y se centra en un deseo de beber grandes cantidades de líquido.

Rumiación o Mericismo.
Trastorno alimenticio consistente en la regurgitación repetitiva, enviando a la boca alimentos que ya se encuentran en el estómago, con la posterior masticación de los mismos.
Para poder diagnosticarlo, se debe haber realizado idéntico proceso durante al menos un mes. Una de las características peculiares del trastorno consiste en que la persona que lo padece no lo ve como algo desagradable, sino que lo contempla como placentero.
Este trastorno suele iniciarse a partir de los 3 meses de edad y, por lo general, después de haber comido de forma adecuada. Lo habitual pues es que se presente en bebés y raramente en adolescentes.
Este problema se asocia a una falta de estimulación, rechazo o estrés.

Síndrome del comedor nocturno
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Se caracteriza por una ingesta diurna escasa de alimentos o inapetencia y un aumento anormal del apetito o polifagia durante la noche (a menudo asociadas con insomnio y lesión en el hipotálamo).
Este desajuste en la sincronización de la ingesta de alimentos quizá no tendría mayor importancia a no ser por los efectos no deseados de dicha conducta, ya que debido a las frecuentes visitas a la cocina se propicia un estado de insomnio altamente perturbador y que, seguro, va a influir en un bajo rendimiento al día siguiente, además de unas digestiones recurrentes que en nada han de beneficiar al funcionamiento correcto del organismo.
Se diferencia de la bulimia en que no se producen comportamientos de eliminación de lo comido (vómitos provocados, laxantes, diuréticos) Además, en la bulimia se suele comer de forma compulsiva y en este trastorno se recurre a pequeñas y frecuentes ingestas de alimentos.
También se diferencia del trastorno por “atracón”, a que la persona intenta compensar o calmar la ansiedad y canalizar la euforia mediante comidas muy copiosas, a cualquier momento del día.

Tragorexia
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Se trata de un trastorno no muy común caracterizado por un aumento grave de peso originado por un apetito insaciable y compulsivo. Estas personas sufren una distorsión de su cuerpo que les lleva a la creencia de que el aumento de peso les hará parecer más saludables, aunque la realidad y llegados a un extremo pueden padecer enfermedades cardíacas.

Trastornos alimentarios no especificados
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Se trata de unos trastornos que afectan a personas del sexo femenino que sufren anorexia, pero que todavía tienen el período y que pueden incluso presentar un peso adecuado, pero que tanto sus pensamientos como comportamiento son anoréxicos o una combinación de conductas bulímicas con otro tipo de trastorno de conducta alimentaria

Trastornos en hombres.
Al igual que las mujeres que padecen trastornos alimenticios, los hombres con ese mismo problema también tienen un sentido distorsionado de su imagen corporal. Para algunos, sus síntomas son similares a los observados en las mujeres. Otros pueden presentar la sintomatología de una dismorfia muscular, un tipo de trastorno que se caracteriza por una gran preocupación en desarrollar los músculos.
A diferencia de las niñas con trastornos alimenticios, que en su mayoría quieren perder peso, algunos niños con dismorfia muscular se ven como más pequeños de lo que realmente son y quieren aumentar de peso o masa muscular. Hombres y niños son más propensos a usar esteroides u otras drogas peligrosas para aumentar la masa muscular.
Aunque los hombres con trastornos alimenticios presentan los mismos signos y síntomas que las mujereas, son menos propensos a ser diagnosticados ya que socialmente se considera un trastorno femenino.
Por tanto, es necesaria pues mucha más investigación para entender mejor las especiales características de estos trastornos en los hombres.

Vigorexia
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Es un trastorno representado por una preocupación obsesiva por el físico junto con una distorsión del esquema corporal (dismorfofobia). Implica una adicción a la actividad física para desarrollar la musculatura.
A esta exigencia se suma una dieta poco equilibrada en la que se consume una cantidad excesiva de proteínas y carbohidratos que pueden ocasionar alteraciones metabólicas importantes, sobre todo cuando el vigoréxico ingiere esteroides.

Por supuesto, la obsesión de estas personas por su cuerpo les lleva a pasar largas horas en el gimnasio o practicando ejercicios adecuados a conseguir su propósito, lo cual puede resultar en un considerable aislamiento social.

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